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El IDAEA-CSIC participa en la iniciativa global iChemAtlas que permitirá comprender mejor el impacto de los contaminantes ambientales en la salud
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El proyecto evalúa de forma conjunta el riesgo de múltiples sustancias químicas, acercándose más a la exposición real de la población

El exposoma químico es el conjunto de sustancias a las que está expuesta la población diariamente. | Erik Mclean, Pexels
Un equipo internacional de más de 20 instituciones ha dado un paso clave hacia la construcción del primer mapa del exposoma químico humano: el conjunto de contaminantes químicos presentes en el organismo procedentes del entorno. El trabajo, publicado en la revista Nature Medicine, sienta las bases de una nueva aproximación para estudiar cómo la exposición ambiental afecta a la salud humana.
El Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) participa en este estudio a través de los investigadores Pablo Gago Ferrero, Montse Marquès Bueno y Rubén Gil-Solsona, como parte de un consorcio internacional liderado por la iniciativa France Exposome.
El artículo presenta iChemAtlas (Human Internal Chemical Exposome Atlas), una iniciativa colaborativa que combina diferentes plataformas de espectrometría de masas para ampliar de forma significativa la capacidad de detectar y caracterizar contaminantes químicos en muestras biológicas humanas, como sangre y orina.
Un reto clave para la salud pública
La contaminación es responsable de casi 9 millones de muertes prematuras cada año a nivel global, lo que supone un reto para la salud humana. Sin embargo, aún se conoce muy poco sobre el efecto combinado de las múltiples sustancias a las que la población está expuesta diariamente.
En este contexto, aparece el concepto de exposoma, que considera de forma conjunta todas las exposiciones ambientales a lo largo de la vida de un individuo.
“Hasta ahora la investigación y la regulación se han centrado en estudiar sustancias o familias de sustancias de manera individual. Pero eso no sirve para entender la complejidad real de la exposición humana”, explica Pablo Gago-Ferrero, investigador del IDAEA-CSIC y coautor del estudio.
En una primera fase, el consorcio ha analizado muestras de 800 personas, incluyendo hombres, mujeres y niños, procedentes de un programa nacional de biomonitorización en Francia. Los resultados han permitido detectar más de 250 sustancias químicas diferentes en sangre y orina, muchas de ellas presentes de forma simultánea. Además de contaminantes conocidos como pesticidas, plastificantes o compuestos industriales, el enfoque utilizado permitirá identificar en el futuro miles de señales químicas adicionales, incluidas sustancias emergentes poco estudiadas.
“En una segunda fase del estudio, pondremos en foco en los contaminantes emergentes ya que, debido a la complejidad analítica para estudiarlos, suelen ser obviados en los estudios poblacionales”, señala Rubén Gil-Solsona, investigador del IDAEA-CSIC y coautor del trabajo.

a–c, El marco se basa en la agrupación estratégica de muestras biológicas a nivel poblacional (sangre y orina) del programa nacional de biomonitoreo humano (a), seguida de un análisis colaborativo de espectrometría de masas multiplataforma (b). Sustancias detectadas en diversas categorías químicas mediante análisis específicos realizados por laboratorios asociados en muestras agrupadas de sangre y orina del estudio francés Esteban (c). | David A., et al. 2026
Nueva generación de herramientas analíticas para evaluar el riesgo
El proyecto plantea un cambio de paradigma en la evaluación del riesgo químico, al proponer herramientas capaces de analizar exposiciones múltiples de forma integrada, más cercanas a las condiciones reales.
“Estas herramientas tendrán aplicación en la salud pública, la regulación ambiental o incluso en la medicina personalizada, al poder relacionar perfiles de exposición química con enfermedades o respuestas a tratamientos”, añade Montse Marquès Bueno, investigadora del IDAEA-CSIC y coautora del estudio.
La iniciativa iChemAtlas se concibe como un esfuerzo global y abierto. El consorcio prevé desarrollar una plataforma digital para compartir los datos generados, facilitando su uso por parte de la comunidad científica y de los responsables de políticas públicas.
David, A., Lennon, S., Mercier, F. et al. Mapping the human chemical exposome for public health. Nature Medicine (2026). DOI: 10.1038/s41591-026-04289-7








